Antes de pedir una lámpara de sodio nueva conviene saber tres datos que vienen en la vieja y uno que viene en el balastro. Y antes de comprarla, vale la pena preguntarse si no es momento de dejar el sodio.
La lámpara de vapor de sodio de alta presión sigue encendida en miles de patios, estacionamientos, naves y calles de México. Su luz ámbar es inconfundible y su eficacia, para la época en que se instaló, era de las mejores. Cuando una se funde, la pregunta inmediata es qué pedir para reponerla; la pregunta de fondo es si vale la pena seguir reponiéndola.
Esta guía responde las dos: primero cómo identificar la lámpara correcta para que el reemplazo funcione a la primera, y después con qué criterio decidir si toca cambiar a LED.
Cómo funciona, en lo que importa para reponerla
La lámpara tiene un tubo de arco de alúmina policristalina con una amalgama de sodio y mercurio, más xenón como gas de arranque. No puede conectarse directo a la red: necesita un balastro que limite la corriente y un ignitor que dé los pulsos de alta tensión —del orden de 2.5 a 4 kV— para encender el arco.
De ahí salen tres comportamientos que conviene conocer:
- Calentamiento. Tarda de 3 a 5 minutos en llegar a su flujo completo. Al principio la luz es tenue y rosada.
- Reencendido. Si la red parpadea, la lámpara se apaga y no vuelve a encender hasta enfriarse, normalmente uno o dos minutos.
- Color. Ronda los 2000 K con un índice de reproducción cromática cercano a 20 o 25: los colores se distinguen mal, que es justamente lo que se nota al pasar a LED.
Los cuatro datos para pedir la lámpara correcta
Los tres primeros vienen impresos en el bulbo de la lámpara vieja; el cuarto, en la etiqueta del balastro.
1. Potencia
Las potencias comerciales son 70, 100, 150, 250, 400 y 1000 W. La lámpara debe ser exactamente de la potencia del balastro: una de 250 W en un balastro de 400 W se sobrecarga y dura poco; al revés no enciende o trabaja mal.
2. Base
E26 es la base media, la misma rosca de un foco doméstico, y aparece en las potencias bajas. E39, también llamada mogul, es la rosca grande de 39 mm del alumbrado público y los reflectores. No son intercambiables sin adaptador, y no conviene usar adaptadores en luminarios de exterior.
3. Forma del bulbo
Determina si la lámpara cabe en el luminario y cómo reparte la luz el reflector. ED es el bulbo ovoide, recubierto o claro; el número indica el diámetro máximo en octavos de pulgada (ED17, ED23.5). ET es tubular, siempre claro (ET18, ET25). Si el luminario tiene reflector diseñado para tubular, reponerlo con ovoide reduce el flujo útil.
4. Código ANSI del balastro
Las lámparas de sodio y las de aditivos metálicos no son intercambiables, aunque tengan la misma base y la misma potencia: trabajan con tensiones de arco distintas y sus balastros se identifican con códigos diferentes. En sodio de alta presión los códigos más comunes son S62 (70 W), S54 (100 W), S55 o S56 (150 W, según la tensión de arco), S50 (250 W), S51 (400 W) y S52 (1000 W). Si la etiqueta del balastro dice M seguido de un número, es de aditivos metálicos.
| Potencia | Base habitual | Bulbo habitual | Flujo inicial aprox. | Consumo del sistema aprox. |
|---|---|---|---|---|
| 70 W | E26 o E39 | ED17 / ED23.5 | 6,300 lm | 85 W |
| 100 W | E26 o E39 | ED17 / ED23.5 | 9,500 lm | 120 W |
| 150 W | E26 o E39 | ED17 / ED23.5 | 16,000 lm | 180 W |
| 250 W | E39 | ET18 | 28,000 lm | 295 W |
| 400 W | E39 | ET18 | 50,000 lm | 465 W |
| 1000 W | E39 | ET25 | 130,000 lm | 1,100 W |
El consumo del sistema incluye las pérdidas del balastro electromagnético, que en potencias bajas pesan proporcionalmente más. Es la cifra que paga el recibo de luz, y la que hay que usar para comparar contra LED.
En nuestro catálogo están las lámparas de vapor de sodio de alta presión de 70 a 1000 W, por ejemplo la 250 W E39 ET18, la 400 W E39 ET18 o la 150 W E39 ED23.5.
Cómo se ve una lámpara de sodio al final de su vida
La falla más típica no es que la lámpara deje de encender, sino que se prende y se apaga sola en ciclos de varios minutos. Con las horas, la tensión de arco de la lámpara sube; llega un punto en que el balastro ya no la sostiene caliente, el arco se apaga, la lámpara se enfría, el ignitor la vuelve a encender y el ciclo se repite.
Si ves ese comportamiento, el problema casi siempre es la lámpara y no el balastro. Reponerla resuelve. Dejarla ciclando, en cambio, castiga al ignitor y puede acabar con él.
Otras señales: luz cada vez más tenue, tono que tira a rosado aun después del calentamiento, y bulbo con el tubo de arco ennegrecido en los extremos. Si una lámpara nueva tampoco enciende, revisa el ignitor y el capacitor antes de culpar al balastro.
Cuándo conviene pasarse a LED
Reponer la lámpara es la solución barata del día. Pasarse a LED es la decisión que se paga sola cuando se juntan varias de estas condiciones:
- Muchas horas de operación. Alumbrado público, patios y estacionamientos encienden de 11 a 12 horas diarias, más de 4,000 horas al año. Con eso el ahorro de consumo se acumula rápido.
- Mantenimiento caro. Si cambiar una lámpara implica grúa, cerrar un carril o parar una línea, la vida útil del LED vale más que su precio.
- Necesidad de ver colores. Cámaras de seguridad, carga y descarga, identificación de vehículos o personas: con IRC de 20 los colores se pierden.
- Encendido inmediato. El LED no necesita calentar ni enfriar para reencender tras un parpadeo de la red.
Con pocas horas de uso y equipo todavía sano, la cuenta cierra más lento. Ahí lo razonable es reponer lámparas mientras planeas la migración por grupos, aprovechando el mantenimiento mayor.
Qué LED reemplaza a cada potencia
La equivalencia se hace por lúmenes útiles, no por watts. El sodio emite en todas direcciones y pierde parte del flujo en el reflector; además se deprecia con los años. Por eso el LED que lo sustituye consume bastante menos que la lámpara original:
| Sodio actual | LED equivalente | Ahorro aprox. contra el sistema |
|---|---|---|
| 70 W | 30 – 40 W | 55 – 65 % |
| 100 W | 40 – 50 W | 58 – 66 % |
| 150 W | 60 – 80 W | 55 – 65 % |
| 250 W | 100 – 120 W | 58 – 66 % |
| 400 W | 150 – 200 W | 57 – 67 % |
| 1000 W | 400 – 480 W | 55 – 63 % |
Es el mismo criterio que explicamos a detalle en la tabla de equivalencias de HID a LED. Si el montaje es alto o la distribución importa, corre el cálculo con el archivo IES antes de decidir.
Luminario completo, no "foco LED" en el luminario viejo
Existen lámparas LED con rosca E39 que prometen entrar en el mismo luminario. Funcionan, pero con condiciones: hay que retirar o puentear el balastro y, sobre todo, el ignitor, cuyos pulsos de alta tensión dañan el driver del LED. Y el luminario viejo no fue diseñado para disipar el calor del LED ni para su forma de emitir. En alumbrado público y reflectores de exterior conviene sustituir el luminario completo.
Para vialidad y estacionamientos están los luminarios de alumbrado público street light de 50 a 100 W, con supresor de picos, y el luminario de vialidad Deltaled de 100 W con base para fotocelda. Para patios y fachadas, los reflectores LED; y para naves que hoy tienen sodio en campana, las campanas LED UFO.
La temperatura de color, una decisión deliberada
Pasar de 2000 K a 5700 K de un día para otro es un cambio fuerte. En vialidades residenciales suele recibirse mejor 4000 K; en patios industriales, estacionamientos y zonas con cámaras, 5000 a 5700 K da mejor contraste. Algunos municipios piden temperaturas bajas en alumbrado público: si el proyecto es para un ayuntamiento, revisa su especificación antes de cotizar.
Si quieres comparar opciones para un proyecto concreto, en las líneas de exteriores y los luminarios industriales puedes descargar la ficha técnica y el archivo IES de cada modelo.
¿Lo vas a llevar a un proyecto?
Cada producto del catálogo trae ficha técnica y archivo IES para que corras tu cálculo antes de comprar. Si prefieres, lo hacemos nosotros y te entregamos el estudio.